Este 8 de marzo, no queremos un simple mensaje bonito ni una foto con lazo morado. Queremos hechos. Queremos un compromiso real. Queremos que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora no se quede en una declaración institucional más, sino que se traduzca en cambios tangibles dentro de Ambulancias AYUDA. Porque la igualdad no se celebra, se construye.
Desde CSO hemos puesto sobre la mesa del comité de igualdad propuestas claras y concretas extraídas, en su mayoría, de compañeras de trabajo. No es discurso vacío. Son medidas reales:
Más mujeres en cargos intermedios y altos cargos.
No es normal que la proporción esté aproximadamente en 18 hombres frente a 3 mujeres. No hablamos de cuotas simbólicas, hablamos de equilibrio, de oportunidades reales y de romper techos de cristal que siguen ahí.
Más conductoras en SAMU y SVB.
Las compañeras tienen la misma capacitación, la misma profesionalidad y el mismo derecho a ocupar esos puestos. No puede seguir existiendo una inercia que limite su presencia en estos recursos.
Medidas de salud verdaderamente igualitarias.
Propusimos pruebas de diagnóstico temprano para cáncer y tumores, en igualdad de condiciones que las medidas preventivas que sí existen para los hombres. La empresa nos dijo que “no era el foro adecuado y que se trasladase al CSS”, pero que lo estudiarían.
Tras meses de espera, la respuesta ha sido ofrecer pruebas de ferritina, que no son pruebas específicas para la detección precoz de estas enfermedades, frente a los marcadores CA15.3 y CA 125 que se presentaron desde CSO, los cuales sí son idóneos para la detección tumoral temprana. La medida planteada por la empresa difícilmente puede considerarse igualdad en prevención. Más bien da la sensación de una respuesta destinada a cumplir con el expediente.
Adaptación real de los puestos tras una incapacidad temporal de larga duración. Hemos pedido que las trabajadoras que regresan después de una baja prolongada tengan la misma adaptación de funciones, turnos o carga física que ya se ha aplicado en casos de compañeros varones. No es un privilegio, es protección de la salud y prevención de recaídas. Si se ha hecho con hombres, debe hacerse exactamente igual con mujeres. La igualdad también consiste en cuidar y adaptar cuando es necesario.
Y no olvidemos algo tan básico como la uniformidad femenina adecuada, una reivindicación que presentó José Luis Contreras en el CSS. No es un capricho, es dignidad, ergonomía y adaptación real a la morfología de las trabajadoras. En esa misma
línea de adecuar el trabajo a todas las personas, también se planteó por parte de Rafael Gil la necesidad de adaptar las herramientas que utilizamos a diario, proponiendo la incorporación de sillas salvaescaleras más livianas y manejables, pensadas para que puedan ser utilizadas en condiciones de igualdad y seguridad por todos y todas. Porque la prevención y la ergonomía también son igualdad.
Además, invitamos a la empresa para que retome todas estas propuestas y lleguen a buen fin para que la igualdad de la mujer dentro de la empresa sea una realidad.
Por eso hoy hacemos un llamamiento claro por la igualdad:
- Que no sea burocracia.
- Que no sea marketing interno.
- Que no sea un cartel en el tablón.
- Que sea un compromiso medible y calendarizado.
Porque nuestras compañeras no necesitan palabras. Necesitan oportunidades.
Necesitan reconocimiento. Necesitan medidas reales.
Esta lucha no es un trámite. Es una responsabilidad.
Y desde CSO decimos algo claro: seguiremos insistiendo hasta que la igualdad deje de ser una promesa y se convierta en una realidad.
