CSO EXIGE LA MEJORA DE LAS FRECUENCIAS EN EL TRANSPORTE URBANO E INTERURBANO

Desde las secciones sindicales de CSO en las empresas del Transporte Urbano, (MASATUSA) e Interurbano (ALCOYANA) hemos remitido un escrito al Ayuntamiento de Alicante, Concejalía de Transportes y a la Generalitat Valencia, Consellería de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, explicando la realidad de la situación del transporte en nuestra comarca.

Desde que se levantó el anterior estado de Alarma, y con la vuelta a la “normalidad” de estudiantes, trabajadores y trabajadoras, el uso del autobús ha ido incrementándose. A pesar de la limitación existente de 46 usuarios para los autobuses cortos y 76 para los largos en el interurbano y de 42 en los cortos y 72 en los articulados en el urbano, la sensación de agobio que tienen los usuarios es muy alta. Esta sensación no transmite seguridad ni da buena imagen al transporte público, por lo que en esta nueva situación de Estado de Alarma, desde CSO consideramos que se debe reducir el aforo permitido aumentado los servicios y la frecuencia de paso de los autobuses.

Así mismo hemos solicitado a ambas administraciones que con la entrada en vigor del toque de queda a las 00 horas, y la supresión en consecuencia de las líneas nocturnas 21N, 23N, 24N C6, 03N y 22N que dichos servicios y sus conductores se incorporen para la mejora de las líneas más saturadas.
Consejo Sindical Obrero considera que la restricción de movilidad implantada no debe servir como excusa para ahorrar costes en el transporte público, más bien, debe ser usado para mejorar la
situación actual.

Por un Transporte Público Seguro y de Calidad…..

El Gobierno cede ante las presiones de los concesionarios del transportes publico de viajeros con el visto bueno del Ministerio de Sanidad.

La pasada semana ya advertíamos de que Gobierno y Patronal del Transporte de Viajeros se iban a reunir para pactar un aumento en el aforo de los vehículos y, desgraciadamente, así ha sucedido.

Desde Consejo Sindical Obrero queremos denunciar lo que entendemos un atentado contra la salud pública para reducir el déficit de los operadores del sector.


No entendemos como el Ministerio de Sanidad acceda y permita un 50% de aforo en el transporte público (36 personas en autobuses normales, 57 en articulados y 14 en micro-buses), un espacio reducido con mínima ventilación y en donde las medidas de higiene son totalmente insuficientes, en el mejor de los casos los vehículos solo se limpian y desinfectan una vez al día después de haber pasado centenares de usuarios por ellos.

Tampoco entendemos cómo el Gobierno accede a estas peticiones de la patronal en vez de aumentar el servicio para minimizar riesgos y proteger al máximo a la ciudadanía, servicios que recordemos están muy por debajo de los de una situación normal y sometiendo a los trabajadores del sector a situaciones de ERTE.

Es evidente que en este país prima más el beneficio de las grandes empresas que la salud de los ciudadanos, y desde C.S.O nos preguntamos:

¿ Se permitiría esta barbarie si la gestión del transporte de viajeros fuera pública en vez de privada ?